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Nuevo rumbo

Hace aproximadamente 4 meses inicié un nuevo rumbo a  Holanda, en Europa. Decidí con mi novio irnos a vivir a su país, porque pensamos que tendríamos más oportunidades allí. Viajamos con la idea de crear familia en un lugar tranquilo y adecuado para nosotros y nuestros futuros hijos.

El proceso de visa fue algo muy fácil si tenemos en cuenta las historias que hemos escuchado de gente que lleva más de 6 meses esperando respuesta de aprobación del gobierno. Nosotros aplicamos un día cualquiera y 10 días después recibimos un correo de aprobación de visa, y ya solo faltaba presentar el examen de Holandés en la embajada.

Tuve que estudiar cada día intensamente para el pasar el examen, que creí que no lo lograría puesto que el Holandés es un idioma difícil, pero fue mucha mi suerte o lo mucho que estudié que logré pasarlo. Un día después estaba montada en un avión rumbo a Holanda.

Feliz por lo malo que dejaba atrás, triste por las personas que no volvería a ver en algún tiempo y con nostalgia por lo que extrañaría.

Así que llegamos a Holanda un caluroso día de verano con un hermoso y despejado cielo azul.

Por esa época de sol, estuvimos de paseo cada semana en la playa o en el lago que en cierta forma es una playa también. Además viajamos a diferentes ciudades del país para conocer y aprovechamos para organizar los papeles del permiso de visa. Después de eso, a empezar a buscar dónde vivir.

Así es como empieza la historia en mi nuevo rumbo.

Publicado enUncategorized